El Miedo

    Si un rasgo singular tiene “nuestro miedo” (en la Comunidad de Mairena del Aljarafe; sinécdoque o metonimia: la parte por el todo) es la aparición de la conciencia de VULNERABILIDAD DEL INDIVIDUO.

Adormecida y apagada en esta generación por los avances tecnológicos y de investigación en los campos de la salud: conocimientos, prevención y tratamientos; conquistas en la protección y defensa ante los cataclismos y amenazas naturales; ausencia de guerras y de conflictos bélicos que nos atañan directamente…

Vivimos en una sociedad de progresión en el confort y en la esperanza de vida, que nos lleva a la sociedad occidental a una sensación de omnipotencia y de confianza de salir indemne ante todo daño venidero.

  Una amenaza letal y que subvierte la cotidianidad y que permanece en el tiempo (“el virus ha llegado para quedarse”) genera un desasosiego incisivo y permanente que requerirá tiempo y armas comportamentales, sociales y estructurales para que la comunidad se adapte a una convivencia normalizada.

Una amenaza inasible e invisible que acrecienta la angustia por la no concreción del “enemigo”. Solo materializada en las consecuencias de sus efectos: la enfermedad, el deterioro o la muerte. Invisibilidad que potencia la discriminación existente de su efecto letal entre los individuos: adultos/ancianos y los adolescentes/jóvenes. Ante lo inmaterial del enemigo el individuo joven tiende a negar su efecto por el narcisismo omnipotente, convirtiéndose en portador y correa de propagación de los contagios.

Zoilo Fernández

Psiquiatra y Psicoanalista

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