
¿Qué es el decrecimiento?
«En una situación agónica del planeta, con unas perspectivas de autodestrucción inminente, aún suena a profano la palabra decrecimiento. Todo el mundo sabe que el motivo de la irreversible situación en la que hemos puesto al planeta Tierra es el sistema establecido de crecimiento económico ilimitado. Pero nadie hace nada para cambiar esto. Los políticos hablan de “ajustar” los consumos de materias primas y de frenar la contaminación en los grandes foros públicos. Y luego dictan leyes que permiten el uso indiscriminado de pesticidas, o la deforestación, o generan las guerras del petróleo.»
Serge Latouche dice que “vivimos en plena esquizofrenia”, y cita a G.W. Bush (al que califica de “el jefe de los bomberos-pirómanos”) en febrero de 2002: “Por ser la clave del progreso ambiental, por ser el proveedor de los recursos que permiten invertir en tecnologías limpias, el crecimiento es la solución, no el problema”. Y lamenta que la izquierda con acceso al poder no haga contrapeso ideológico a esta barbarie.
¿Decrecimiento ó a-crecimiento?
«La palabra ‘decrecimiento’ no es un concepto más, es un término-obús para romper el lenguaje estereotipado del sistema consumista. Sería mejor hablar de ‘a-crecimiento’ en el mismo sentido de ateísmo, para anular de base la religión del progreso y del desarrollo.
La investigación teórica sobre el decrecimiento se inscribe en un movimiento más amplio de reflexión sobre la bioeconomía, el posdesarrollo y el acrecimiento.»
Extractos del libro de Serge Latouche: La apuesta por el decrecimiento.
Manolo Quero




