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COPA-FILO. ¿Qué hacemos?

6 de mayo | 7:30 pm - 9:00 pm CEST

REFLEXIÓN

Hay un silencio que llega con los años. Aparece cuando comienza la suave transición entre lo que fuimos y lo que somos.

 A los 60 años, empiezas a percibir la sutileza del desapego. Aquello que antes palpitaba al ritmo de tus ideas ahora parece lleno de voces que ya no buscan tu opinión. No es un rechazo, es el ritmo natural de la vida que te empuja.

 A los 65 años, comprendes que el mundo sigue su curso, indiferente a lo que hiciste o dejaste de hacer. No es una derrota, es una liberación. Es el momento de mirarte a ti mismo, despojarte del ego y revestirte de serenidad. Ya no se trata de hacer, sino de enseñar a hacer y, más tarde, de aprender a dejar de hacer. El verdadero logro no es lo que construiste, sino lo que inspiraste.

 A los 70 años, la sociedad parece relegarte al olvido, pero en realidad se abre una oportunidad para reflexionar sobre lo que verdaderamente importa. Los jóvenes no te reconocerán por lo que fuiste, y eso es una bendición: ahora puedes ser quien realmente eres. Sin máscaras, sin títulos, solo con tu esencia. Los viejos amigos, aquellos que no preguntan “quién eras” sino “cómo estás”, se convierten en joyas preciosas, diamantes que iluminan el ocaso de la vida.

 Y luego, a los 80 o 90 años, es la familia la que, en las prisas de la vida, parece alejarse un poco más. Pero es entonces cuando la sabiduría nos abraza con fuerza. Entendemos que el amor no es posesión, sino libertad. Tus hijos y nietos siguen sus vidas, tal como tú seguiste la tuya. La distancia física no disminuye el afecto; enseña que el verdadero amor es generoso y nunca exigente.

 Finalmente, cuando la Tierra nos llama, no hay lugar para el temor. Es el cierre de un ciclo natural, un capítulo lleno de memorias. Lo que realmente perdura no son los logros ni los títulos, sino las huellas que dejamos en aquellos a quienes tocamos. Por eso, mientras haya vida, abracemos los encuentros, disfrutemos de las cosas simples y cultivemos las amistades como quien cuida un jardín. Al final, lo que queda es la luz que dejamos en los demás.

José Luis Ricchetti. Escritor brasileño

El texto original puede leerse en este enlace

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Manolo Quero

Detalles

  • Fecha: 6 de mayo
  • Hora:
    7:30 pm - 9:00 pm CEST
  • Categoría de Evento:

Recinto

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  • Fecha: 6 de mayo
  • Hora:
    7:30 pm - 9:00 pm CEST
  • Categoría de Evento:

Recinto