
La fascinación que provoca en nosotros la Ópera Barroca, muestra la capacidad que posee para aniquilar, en un momento, siglos de distancia y lejanía de mundos tan diferentes. Más que los dramas en sí, es la unión de ésa música y ese canto con la palabra la que nos conmueve. Y es así porque consigue expresar los afectos que todos llevamos en nuestro interior: amor, odio, valor, tristeza, furia, magnanimidad, crueldad. Todo está contenido en momentos de pura belleza.
Lo veremos el martes 24 a las 8 de la tarde en la Sala Rolando del Ateneo.




