Vamos a aprovechar que celebramos la Asamblea Anual de Socios de nuestro Ateneo, para, desde la Cuchara, celebrar el aniversario de Miguel Hernandez , haciendo un homenaje a la cocina de Orihuela, ya que como dijo Goethe: » Quién quiera comprender al poeta debe ir a la tierra del poeta». Haremos un pequeño viaje por la cocina de Miguel y por las recetas que aparecen en sus poemas.
Este sábado 20 de Enero a las 14,30 horas ofreceremos a todos nuestros amigos este delicioso menú dedicado a la huerta de Orihuela y a Miguel Hernández:
1.- Ensalada de Cebolla y Naranja.
2.- Tortilla de Alcachofas.
3.- Arroz huertano con habas, alcachofas y ajos tiernos.
4.- Pan de Calatrava con helado de naranja.
Como siempre SI QUIERES ASISTIR puedes apuntarte por teléfono 955 600 911 (de 18:00 a 21:00 horas), en la sede o en el email recepcion.ateneomairena@gmail.com
Aunque el plazo para apuntarse termina el Viernes 19 de Enero a las 22 horas, conviene apuntarse cuanto antes ya que tenemos un AFORO MÁXIMO de 60 PERSONAS.
Aportación 10 euros, con postre. Bebidas no incluidas.
Introducción:
El poeta Miguel Hernández no sabía ni freírse un huevo. Pero entendía de hambre y de pobreza. ‘Para que venga el pan justo a la dentadura / del hambre de los pobres aquí estoy, aquí estamos’, escribió en un poema. Y también conocía la huerta oriolana y ese arroz con conejo que le preparó por primera vez su esposa Josefina recién casados. Un arroz que entusiasmó al poeta, aunque ella confesara que en aquel momento, de cocinar, ni idea.
Miguel nació en Orihuela, el 30 de Octubre de 1910, de origen humilde y decidida vocación de llegar a ser poeta, poeta del pueblo, su breve e intensa vida es también una vida de compromiso con su tiempo y con los suyos; en una etapa de la historia de nuestro país en la que las desigualdades eran tan grandes como las ansias de transformación social y política que encarnó la Segunda República Española.
Orihuela, al sur de la provincia de Alicante ha sido la ciudad de mayor relevancia de la Vega Baja del Segura. Vega fértil de naranjos y limoneros, de almendras y palmeras, de higueras y granados. De esta Vega Baja recogeremos las recetas y cumplen con dos consideraciones básicas de toda cocina tradicional: el aprovechamiento de todo lo aprovechable que la tierra, la huerta y el campo produce, así como de todo bicho, salvaje o doméstico que el hombre en su entorno encuentra. Hacer de cada producto, a través de la cocina, algo más que un alimento, una buena comida, una grata provisión de energía, es el resultado de una larga historia y una amplia cultura gastronómica. Intentaremos que disfrutéis con nuestra selección. (1)
Recetas:
1.- Ensalada de Cebolla y Naranjas.-
«Además, en todas las comidas tengo ensaladas y tú sabes que es una de las alegrías de mi boca». Esto decía Miguel, y no es extraño. Él es de una tierra en la que suelo y clima tienen en el Bajo Segura una combinación que el trabajo del hombre transforma en una agricultura rica, plena de todo tipo de verduras y hortalizas. Todos los frutos y hortalizas tienen aquí su área de producción. Entre ellos: la alcachofa, el haba verde o tierna, el tomate, la ñora, las cebollas.
Josefina escribió a Miguel diciéndole que se alimentaba de pan y cebolla: y Miguel le contestó: «el olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles te mando estas coplillas que le he hecho: Y así surgió la Nana de la cebolla.
Ingredientes: 4 naranjas; 1 manojo de cebollas tiernas; Aceite; Vinagre; Sal; Pimienta
Pelamos las naranjas eliminando completamente la piel blanca. Cortamos las cebollas tiernas en rodajas delgadas y pequeñas.Hacemos una vinagreta poniendo en este orden los ingredientes: Sal, pimienta, aceite y un poquito de zumo de naranja, que habremos reservado y un chorrito de vinagre. Podemos acompañar la ensalada con hojas de menta fresca y aceitunas negras.
2.- Tortilla de alcachofas.
«Vuelve a tener gallinas y que te acuerdes de mí al coger los huevos», le decía Miguel a Josefina. A Miguel le gustaban los huevos crudos. Se iba al ponedor y se los bebía haciéndoles un hueco en cada punta al huevo recién puesto, aún caliente.
Ingredientes: 1kilo de alcachofas, 6 huevos, sal y Aceite.
Se pelan bien las alcachofas dejando, exclusivamente, el corazón. Se parte en cuartos, y se filetean, echándose en la sartén con el aceite bien caliente. Se ponen en un bol en el que tendremos los huevos batidos y la sal adecuada. Se retira el aceite de la sartén y se pasa a cuajar la tortilla.
3.- Arroz huertano con habas, alcachofas y ajos tiernos.
Ingredientes: 500 gramos de arroz, 1 kilo de habas, 2 kilos de alcachofas, 2 majos de ajos tiernos, 1 tomate, Aceite y Azafran.
Se sofríen todas las verduras en el aceite de oliva, Se le añade agua y se deja hervir de 10 a 15 minutos. A continuación echar el arroz, la sal y el azafrán. Esperar hasta que estén a punto.
4.- Pan de Calatrava con Helado de Naranja. (Receta de Liliana Fuchs)Receta de pan de calatrava
En realidad no es más que un pudín de ingredientes humildes y preparación sencilla.
Ingredientes para 8 personas: 6 Magdalenas medianas; 1/2 litro de Leche; 140 gramos de Azúcar; Ralladura de Limón; Canela molida, Azúcar para el caramelo, 5 Huevos.
Elaboración: 20 minutos, cocción: 30 minutos.
Precalentar el horno a 200ºC. Primero prepararemos el caramelo, que se puede elaborar directamente en el molde que vayamos a usar o en una sartén aparte. Calentar tres cucharadas de azúcar con un chorrito de agua hasta que se disuelva y empiece a tomar color. Cubrir el fondo del molde y dejar templar un poco.
Trocear groseramente las magdalenas con las manos y repartirlas por el molde. Separar las claras de las yemas de los huevos y batir las primeras casi a punto de nieve. Añadir las yemas y batir un poco más con unas varillas a manos. Incorporar la leche, el azúcar, la ralladura de limón y una pizca de canela. Mezclar todo con suavidad.
Verter en el molde con cuidado, dejando que se empapen bien las magdalenas. Poner al baño maría y hornear durante unos 25-30 minutos, hasta que al pinchar con un cuchillo salga limpio. Dejar enfriar, desmoldar en una fuente colocándolo boca abajo y guardar en la nevera hasta el momento de servir. Lo acompañaremos con un helado de naranja.



Los poemas de comida de Miguel Hernández
Como la higuera joven
Como la higuera joven
de los barrancos eras.
Y cuando yo pasaba
sonabas en la sierra.
Como la higuera joven,
resplandeciente y ciega.
Como la higuera eres.
Como la higuera vieja.
Y paso, y me saludan
silencio y hojas secas.
Como la higuera eres
que el rayo envejeciera.
Me tiraste un limón
Me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida, y tan pura,
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura sin embargo.
Con el golpe amarillo, de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.
Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonado hecho,
a mi voraz malicia tan ajena,
se me durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.
Tu corazón, una naranja helada
Tu corazón, una naranja helada
con un dentro sin luz de dulce miera
y una porosa vista de oro: un fuera
venturas prometiendo a la mirada.
Mi corazón, una febril granada
de agrupado rubor y abierta cera,
que sus tiernos collares te ofreciera
con una obstinación enamorada.
¡Ay, qué acometimiento de quebranto
ir a tu corazón y hallar un hielo
de irreductible y pavorosa nieve!
Por los alrededores de mi llanto
un pañuelo sediento va de vuelo
con la esperanza de que en él lo abreve.
Miguel Hernández es un poeta español que a menudo usa imágenes de alimentos en sus obras. De los tres poemas anteriores, todos comienzan con alguna referencia a los alimentos, lo que plantea la pregunta – ¿qué es acerca de la comida que hace que Hernández quiere usarla en sus poemas? Después de analizar el papel de las imágenes de alimentos en los tres poemas, se hace claro que Hernández utiliza los alimentos como punto de referencia para sus lectores. Al mencionar los alimentos y sabores comunes y las asociaciones emocionales con esos sabores, Hernández puede establecer rápidamente un cierto tono para el resto del poema.
En “Como la higuera joven”, Hernández utiliza la imagen del envejecimiento de una higuera para transmitir el envejecimiento de un conocido. Las higueras son una útil metáfora relacionada con los alimentos para mostrar esta progresión porque los higos son un dulce y una comida popular. Por lo tanto, la edad inicial de “la higuera joven, / resplandeciente y ciega ” y la descripción del conocido en la estrofa final, “Como la higuera los eres / Que el rayo envejeciera”, el lector utiliza su conocimiento de el envejecimiento de la higuera que había sido dulce pero ahora esta muriendo vez dulce para entender el envejecimiento de la relación del poeta.
En “Me tiraste un limón”, los sabores del limón contribuyen al significado del poema. La primera línea, “Me tiraste un limón, y tan amargo”, utiliza un sabor tan fuerte para crear una sensación inmediata de la amargura que establece la relación entre el locutor del poema y el sujeto. Este fuerte sentimiento sólo se plantea por el uso específico del limón, conocido en el mundo de la cocina por su potente acidez. Es con este limón que Hernández es capaz de crear al instante una metáfora de la relación incómoda entre el locutor y la persona a quien le habla.
En “Tu corazón, una naranja helada”, Hernández continúa a utilizar la comida para transmitir la diferencia entre dos personas. La primera estrofa expresa el carácter del sujeto, con la imagen de “una naranja helada”, que representa algo duro y poco acogedor porque las naranjas no son normalmente consumidas congeladas. La descripción adicional de “un
fuera/venturas prometiendo a la mirada” promueve esta idea, ya que cualquiera que trate de comer una naranja congelada se sentirá decepcionada, al igual que el locutor que está decepcionado por el corazón congelado de la otra persona. El locutor compara su corazón a “una febril granada/de agrupado rubor y abierta cera,/que sus tiernos collares te ofreciera/con una obstinación enamorada”. Esta yuxtaposición de la naranja congelada con la granada abierta, junto con la imagen tradicional de la granada como vibrante y llena de semillas, expresa las diferencias emocionales entre las personas. En este poema, como en los dos anteriores Hernández es un maestro en el uso de los alimentos y sus connotaciones para expresar ideas sobre la gente. Para él, la descripción de los alimentos y el uso de una forma poética es arte.
1.- Jaime Ruiz Reig: Garbera de recetas hernandianas.


