La música medieval alcanzó su apogeo con la creación de la polifonía medieval, la piedra angular en que se apoya el desarrollo posterior de la música europea que llamamos Música Clásica. La polifonía marcó un antes y después y permitió un desarrollo musical único en la cultura occidental. Sus orígenes están en las prácticas musicales de los monasterios del sur de Francia y norte de España conservados en San Marcial de Limoges y el Codex Calixtinus de Santiago de Compostela. La polifonía alcanzó su madurez en la Escuela de Nôtre Dâme de Paris y en las grandes creaciones de los maestros Leonin y Perotin.


