
El léxico de las piedras es su diccionario, las palabras que el Risco y la Piedra utilizan para trasmitirse sus emociones, tantear sus intenciones y darle carácter a la importancia, de ser la dureza del formato sensible que recubre la corteza con la que David es capaz de vencer y hacer poesía.
En este poemario, a través de un lenguaje descarnado, pero no exento de un sugerente simbolismo, María Dolores Almeyda toma como símbolo central la Piedra para explorar aspectos como la resistencia humana, la lucha existencial, la nostalgia o la perversidad.
María D. Almeyda, nacida en Sotiel, provincia de Huelva, es autora de los poemarios Versos clandestinos, La casa como un árbol, Pequeños versos furiosos, El valle inacabado, El sol no arde mejor en primavera, Instrucciones para cuando anochezca, Entre el cielo y el cieno, Apuntes del natural, Desasosiego, y El léxico de las piedras, que presentamos hoy.
Así mismo es autora y ha publicado tres novelas, tres libros de relatos y cuentos, participado en cantidad de revistas de poesía y literatura de diferentes partes del País y en publicaciones independientes de su localidad, Mairena del Aljarafe, donde reside desde hace cincuenta años.
Solo la piedra (poema)
En el lugar que habito, solo el desgarro
y las piedras son la advocación
y el pan nuestro de cada día.
Es la contramina, el grito, la montaña,
el socavón, la cueva.
El oro de los locos, la peña de la ermita,
la mina a cielo abierto,
boca insaciable del hambre de los muertos;
el barreno lastimoso y sonoro convidando a la tierra,
materia lastimada que volverá más tarde a construirse
sobre la propia carne del promontorio.
Y es el hambre, y el miedo, y la familia.
Es la muerte, el rosal que se sostiene
Por vicio de orfandad sobre la tierra.
Y es la piedra,
la piedra siempre,
porque solo la piedra permanece.




