
«Cuando el sol y los cielos lucen con todo su esplendor y anuncian un nuevo día, el cielo se tiñe de rojos y naranjas que endulzan y abrigan el corazón.
El astro que nos da calor y vida se eleva para iluminar campos y ciudades.
Cada nuevo día que se alumbra, millones de anhelos y esperanzas se alzan sobre la tierra.
Sueños que deberían cumplirse.
Tristes y dolorosas realidades que no deben existir.
Conflictos y guerras que truncan vidas y sueños en un instante.
Y el día y la vida transcurren…
A veces como un leve soplo y a veces como un huracán.
Cuando termina el día, los cielos vuelven a teñirse de púrpura y todos los matices del rojo se abrazan en lo alto.
Miles de miradas se vuelven hacia arriba con agradecimiento.
Y otras muchas con desesperación, anhelando que el día siguiente no traiga tanto dolor.
Cómo retratar algo así…»
Elena Cano







