
Por rostro entendemos la cara, el semblante de una persona. Pero también el aspecto característico propio de alguien, que va más allá de los rasgos físicos.
Por retrato se entiende la efigie o fotografía de una persona pero en una combinación de intentar describir los rasgos externos e internos. Plasmar no sólo a la persona sino también la personalidad.
Pero, hablando de fotografía, ¿es lo mismo fotografiar un rostro que hacer un retrato?
Pues este dilema es el que trataremos en el grupo de fotografía en el mes de septiembre. Difícil dualidad que seguro que plasmaremos con arte en nuestra exposición mensual.




