
Desde la Prehistoria el ser humano ha dejado la impronta de sus manos en cuevas y paredes. Hoy día seguimos haciéndolo a través de la pintura, la fotografía y otras técnicas. Las manos son fundamentales para la vida, sustituyen muchas veces a la expresión oral o visual, incluso indican a veces lo contrario que el rostro. Nos delatan cuando estamos nerviosos, alegres, decaídos. Las manos son expresivas y las usamos para bailar, saludarnos, acariciar, para hacer ejercicio, cocinar, coser, pintar y hacer fotografías, etc. En definitiva muestran sentimientos: miedo, timidez, rechazo, acogimiento, seguridad, debilidad, unión, fuerza etc. ; con ellas podemos hacerlo todo. Para la fotografía son una cantera interminable para poder reflejar todas estas expresiones y reflejar todo lo que ellas muestran.





