
POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
El Taller de Teatro teníamos previsto publicar esta semana en el Boletín, una reflexión sobre la belleza de la búsqueda en el hecho creativo y más concretamente en la construcción de un espectáculo, un personaje o una escenografía.
Pero un suceso insólito de censura que se ha producido en nuestro pueblo por vecinos nuestros, nos hace priorizar la actualidad y cambiar inmediatamente de reflexión.
El Partido Popular de Mairena del Aljarafe ha logrado prohibir la proyección del documental “Salud —*—*—* no responde” en el Teatro de la Villa.
Dejando a un lado la temática del mismo sobre la que nos posicionaremos más adelante. Nuestra protesta se centra en la censura ejercida por el PP de Mairena hacia una obra de arte por estar en desacuerdo con el contenido de la misma.
Creíamos que no haría falta volver a reivindicar la libertad de creación y con ella la de expresión de ciudadanos que crean obras de arte. Pero estos hechos recuerdan los estados de excepción de tiempos pretéritos.
Por ello solicitamos/demandamos que los militantes del PP de Mairena se posicionen contra este atropello a la libertad de creación y expresión, pues si no lo hacen, entendemos, que por mucho que digan en privado que no son franquistas, esta práctica lo es y quien la apoye, incluso con su silencio, elije el bando de los represores en contra de los creadores.
En otro orden de cosas y ciñéndonos al problema de la Sanidad Pública en Andalucía, como ciudadanos, somos conscientes del deterioro de la misma en favor de la privada para hacer de la salud de los ciudadanos un negocio.
Como teatreros practicantes nos encantaría dominar las emociones a nuestro antojo, como el responsable de la situación sanitaria, que lloraba desde una tribuna mientras maltrataba a
mujeres con diagnósticos de cáncer de mama. Sin duda Stanislavski le daría el papel protagonista del Tartufo de Moliere, esa obra cumbre de la hipocresía. Tartufo es un devoto que, bajo una apariencia de piedad externa y virtud, manipula a Orgon, un burgués ingenuo, para apoderarse de su fortuna y familia.
La gente del teatro y la farándula necesitamos de la libertad de expresión para desarrollar nuestro espíritu creativo por eso terminamos este pronunciamiento con un poema escrito cuando el partido nazi llego al poder en Alemania, atribuido a Bertolt Brecht, pero que realmente lo escribió un pastor luterano alemán… y que por desgracia cada día lo vemos más actual.
«Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero, tampoco me importó. Mas tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.
Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde.»
Martin Niemöller (Versión de Bertolt Brecht)





