
LA BELLEZA DE LA BUSQUEDA
Elegir este Arte, el Teatro, es elegir no llegar nunca. Es aceptar que no hay forma definitiva, ni un punto de llegada, ni una versión final de ese ser que se construye en escena. La Actriz/Actor que sigue buscando habita la incertidumbre como territorio. No se aferra a lo que funcionó. No se refugia exclusivamente en la técnica. No convierte el pasado en garantía. Vuelve a empezar… una y otra vez. Como si cada personaje exigiera un nuevo cuerpo, una nueva escucha, una nueva forma de estar en el mundo. Buscar no es una herramienta. Es una Ética. Es la decisión de no clausurar lo vivo. Por eso, actuar no es construir certezas, sino sostener el misterio sin traicionarlo. Y en ese acto frágil y valiente, aparece lo único que el teatro puede ofrecer: Presencia real. Hay algo que distingue profundamente a ciertos actores y actrices:
· No es solo el talento.
· No es solo la técnica.
· ES LA BUSQUEDA.
La Actriz/Actor que sigue buscando no se conforma con repetir lo que ya sabe hacer. Ensaya, investiga, pregunta, se equivoca, vuelve a empezar. Cada personaje es una nueva exploración. Cada proceso abre nuevas preguntas. Cada ensayo es una oportunidad para descubrir algo que todavía no estaba allí. El Actor/Actriz que sigue buscando entiende que el trabajo nunca se termina porque siempre hay nuevas capas del personaje por descubrir. Nuevas emociones por comprender. Nuevas formas de habitar la escena. Tal vez por eso el Teatro es un arte tan profundo porque siempre
invita a seguir investigando lo humano y el Actor/Actriz que acepta ese camino entiende algo esencial: que actuar no es llegar a una respuesta final… Es aceptar la belleza de la búsqueda.
“LA ACTRIZ Y EL ACTOR VERDADERO NUNCA DEJA DE BUSCAR”
De la misma forma podemos enfocar la puesta en escena. Las puestas en escena son el resultado de estudio, ensayos, experimentación y búsqueda, en definitiva, una labor intensa y perseverante para desarrollar la imaginación. Hay que entrenarse para recordar esas combinaciones, hay que tener un recuerdo de ellas. Una puesta en escena no es jamás una agrupación estática sino una acción: la que el tiempo ejerce sobre el espacio y las personas. Además del principio plástico; es decir, el juego de escena, también está regido siempre por el principio del tiempo; es decir: el ritmo y la música. El juego de las actrices y los actores se presenta como melodía y la puesta en escena como armonía. El montaje final de una obra no debe estar jamás del todo acabado porque el teatro no debe conocer cosas acabadas. Así es su naturaleza: siempre muestra y está obligado a mostrar cosas sin terminar, porque el acabado se produce mediante el encuentro constante de dos elementos: el actor/actriz y el espectador. Después de vivir varias veces esa experiencia el espectáculo estará acabado.
ASÍ DISFRUTAMOS EN EL TALLER DE TEATRO DE LA BELLEZA DE LA BUSQUEDA





