
MANUAL DE SUPERVIVENCIA PARA LO INCORRECTO
“El mundo se desmorona pero nosotras seguimos íntegras.
Enteras no, pero íntegras”
OLENKA LA DINAMITERA
Después de un año de trabajo interno sobre monólogos de la escena clásica hemos creado el texto para la construcción escénica de un esperpento de los despojos de Diosas menores.
Borrachas y borrachos de Shakespeare, Lorca, Calderón, Valle Inclán… nos hemos inmergido en un purgatorio de las palabras prohibidas para con la coronación del esperpento, realizar un aquelarre de la gloria podrida. Así de barroco y arriesgado es nuestro nuevo proyecto.
Esperpento es un término polisémico elegido por Valle-Inclán para designar una categoría estética, una forma teatral y una visión de la vida humana y de la historia, representada desde una óptica sistemáticamente de formadora de la realidad.
Para nosotras, el teatro es vida alucinada e intensa. A veces es el mundo, o manifestación a la luz del sol, o comunicación a voces de la realidad práctica.
Es una ceremonia ilegal, un crimen gustoso e impune. Es alteración y disfraz: Actores y público llevan antifaces, maquillajes, llevan distintos trajes… o van desnudos.
Nadie se conoce, todos son distintos, todos son “los otros”, todos son interpretes del aquelarre.
El teatro es tentación siempre renovada, cántico, lloro, arrepentimiento, complacencia y martirio.
Es el gran cercado orgiástico y sin evasión; es el otro mundo, la otra vida, el más allá de nuestra conciencia.
Es medicina secreta, hechicería, alquimia del espíritu. Jubiloso furor sin tregua.
Ahora debemos indagar, buscar la forma, el gesto, el alma de Olenka la Dinamitera, de Willy Matavacas, de Doña Cuca Marquesa de Chorrapelá, de Desdémona la Cubana, de Yerma de Kentucki, de Agustina González la Mahabaratha, de Inés de Ulloa la Calenturas, de Ofelia la Niña del Gurugú, de Segismundo la Tacones o de Rosita Kilombo de Boka.
Queremos y promulgamos un espacio para la creación colectiva donde todas las disciplinas artísticas tienen cabida, así nuestro trabajo se verá enriquecido con la colaboración de músicos, cantantes, creadores digitales, escenógrafas, artistas plásticos o técnicos de iluminación.
¡Comenzamos el guirigai de las voces incómodas!





