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HENRI GUÉRIN, “Aprendiz de la luz”, “Poeta de lo indecible”

3 junio, 2020 | 7:00 pm - 8:00 pm CEST

Esta última semana del Ateneo en el Aire, desde el Grupo de Artes Plásticas presentamos en Imágenes en la ventana la obra de HENRI GUÉRIN (Francia, 1929-2009), maestro vidriero, pintor, dibujante, poeta, místico, gran observador de la naturaleza, de sus luces y de sus sombras.  Es tal vez, entre los artistas contemporáneos, quien hizo, en su obra y sobre ella, la mejor síntesis del color como materia y luz, partículas y ondas, densidad y transparencia, palabra y silencio.

« La luz es lo que más me interesa, en la quietud como en el movimiento, con sus contrastes de sombra. Papel blanco, vidrio, lana y más materiales para encarnar el espíritu, escribir lo indecible ».

El trabajo en solitario de este artista dibujante, pintor y maestro vidriero, “es un trabajo mudo que las palabras no pueden aprehender, excepto las de los poetas.”

Henri Guérin es conocido, desde los años 50, por sus vidrieras de dalles de verre o losas de vidrío, creaciones nutridas por obras más intimistas sobre papel y por unas reflexiones que podemos calificar de poéticas sobre la creación artística.

Nacido el 30 de julio de 1929 en Brujas , un pueblo en los Pirineos Atlánticos , Henri Guérin pasó su infancia y juventud en Val-d’Oise , cerca de París.

En 1954, con ocasión de una estancia en la abadía benedictina de En Calcat (Tarn), conoció al padre Ephrem Socard, quien le inició a la técnica del vitral en losas de vidrio.

En 1961, se instaló en Plaisance-du-Touch , cerca de Toulouse, donde concibió y realizó sus vidrieras en solitario. En 2009, año de su fallecimiento, su último vitral fue el dosel Marie, Porte du ciel , para la cripta Notre-Dame de Sous-Terre, en la catedral de Chartres. La colocación póstuma de esta obra fue llevada a cabo en 2010 por su nieto Matthieu Gasc (www.matthieu-gasc.fr), quien se hizo cargo del taller desde 2009.

Pierre Guérin, otro de sus nietos, también se ha embarcado en la aventura de las vidrieras desde 2012.

https://fr.wikipedia.org/wiki/Henri_Guérin_(peintre-verrier)

 

Henri Guérin da mucha importancia a la meditación y a la reflexión que acompañan y nutren el proceso creador.

En  Patience de la main-, publicado en 1996 en la editorial Cerf, el artista da rienda suelta a esta meditación nacida en el taller y en la naturaleza, dirigiéndose supuestamente a un artista principiante.

Aborda los temas de la vocación, de la elección de los materiales, de la observación, del recogimiento, de la página blanca, de la paciencia, de las trampas que acechan al principiante, de la autocrítica, de la adquisición, de la duda, del “desaprendizaje” en un lenguaje poético, con la intención de alcanzar a cualquier persona en búsqueda de una relación sensible con el mundo.

Su hija Sophie Guérin-Gasc, arquitecto e historiadora de Arte, ha leído una tesis doctoral sobre la obra de su padre y, con sus tres hermanos, fundó la Asociación Henri Guérin en abril 2009, con ocasión de la preparación de la gran exposición de la obra del artista en el Museo de l’Orangerie del Senado de París en agosto del mismo año.

http://www.henri-guerin.com/articles.asp?idpage=40&idrubrique=10

 

Antes de abordar la presentación de las reflexiones del propio Henri Guérin sobre su creación artística, remitimos al lector a una presentación de su obra de maestro vidriero hecha de ritmos y vibraciones, de juegos de luz y de sombra, en una búsqueda constante, rigurosa y silenciosa de la belleza.

Este vídeo plasma de manera muy representativa las características de la misma en relación con la naturaleza –follaje, flores-, la luz –transparencias, vibraciones y ritmos- y los árboles que han inspirado sus dibujos.

https://www.youtube.com/watch?v=J2lmDGhkAb0&feature=youtu.be

Sin la luz del cielo, los vitrales se quedan sin vida, inertes. Han de dejar atrás el taller algún día, igual que se hace con una madre e irse a vivir su vida de sombras y  luces para inmovilizarse entre las paredes que les esperan y renacer cada mañana para morir al anochecer, desgranando en cada estación, el tiempo que pasa.

Presentamos a continuación una muestra de unas reflexiones del artista reunidas en una antología póstuma de algunos de sus escritos- Henri Guérin. De lumière et d’ombre-,  en la Revue de la Céramique et du verre., en 2011.

No existe ninguna versión en español de sus escritos y las citaciones que se leerán aquí son traducciones nuestras.

 

Un artista demiurgo

             A nuestro parecer, su concepción de la creación artística se corresponde con una visión neoplatónica del creador demiurgo, gran artesano que da forma al caos, que busca en la realidad, en la materia, un reflejo de las Ideas, de la Divinidad, de la perfección:

            A veces, me han preguntado: “¿está usted satisfecho de lo que hace?”. Mi respuesta no puede ser sino ambigua y contesto que “sí y no”. “No”, porque la cosa soñada y vislumbrada de manera fugaz, es la intuición de lo que quería hacer, el absoluto deseado y nunca alcanzado. “Sí”, porque la obra tiene el mérito de existir. Lo que nació es más fuerte que el sueño o el presentimiento, pues lo veo, lo toco. Sé muy bien que la perfección es imposible pero la obra que está aquí es algo de aquel desconocido que yo soy para mi mismo, una pequeña parte del mundo oculto que se ha revelado y ha llegado a la luz, a la vida. De este desfase entre sueño y realidad, siempre permanecerá una tensión, un hambre anhelando saciedad. […].

Desde su fe católica, revindica este deseo como una fusión entre modernidad y post-modernidad, con un retorno a una visión menos individualista, egocéntrica, y más sagrada, cósmica y solidaria, de la creación artística:

Cada ser es único y semejante a los demás. Mi verdadera naturaleza, la de mi diferencia y la de mi unión al universo, debe ser interrogada.[…].

La pintura como lienzo nació con el Renacimiento de una necesidad del pintor de librarse de la sociedad medieval. Se colocó delante del lienzo como si fuera un espejo. Buscó con ansia descubrir ese ente nuevo que es la Persona. Después de cuatro siglos, la búsqueda parece acabada. Sin duda, el psicoanálisis, que ha tomado el relevo del arte, ha puesto el punto final.

El artista, hoy en día, tal vez tenga ganas de reencontrarse con los hombres y su entorno. […] Lo sagrado, antes de esos cuatro siglos (en que encuentro a mis pares y compañeros), se expresaba a través de toda la cultura de una sociedad y del impulso de un pueblo. Desapareció con el mundo medieval.

Sin embargo, desde unas cuantas décadas, parece resurgir de manera difusa y secreta en el corazón de los individuos. Los artistas son de los que intentan expresarlo desde el silencio interior hasta el fondo del cosmos.

 

Un trabajador manual

Para él, la mano es la que guía el trabajo del artista, dándole su autenticidad dentro de los límites que le imponen los materiales; es la que construye la experiencia y favorece una meditación creadora:

Tengo la suerte de ejercer una profesión manual, la de pintor vidriero, y un verdadero material, el vidrio. […]

Mi voluntad se concentra en la atención manual. Mis manos, en esos momentos, ya no son sirvientes;  dejo que hagan y ellas inventan.

Soy un “manual”. Mi trabajo me ha obligado a reflexionar y a pensar de una manera muy distinta del proceso intelectual corriente: mi pensamiento no se alimenta de conceptos: se desarrolla a través del juicio que hago prioritariamente  sobre mis actos. Entre las actividades humanas, el trabajo de la mano se coloca para mi a un nivel muy alto.           

             Muchos piensan que las manos de un creador ejecutan lo que la mente piensa,  como servidores más o menos competentes. Es una idea desencarnada del arte. Las manos piensan, actúan y se imponen en lo más verdadero del acto. Creo también en la necesidad vital de la meditación, de la reflexión; son la inspiración: nutren y preparan el gesto creador, la expiración.

 

Un artista de taller

 Revindica el trabajo en el taller, el reto, la constancia y la paciencia que supone el acto creador:

Me gustan los oficios, necesito el trabajo manual para doblegar un material, dominar una técnica. No es que ponga el oficio en primera línea pero constituye para mi el grado mínimo por el cual la exigencia pasa al servicio de la inspiración, la canaliza. El trabajo diario me lo confirma. La paciencia de las manos da luz al espíritu, la obra nace en gran parte del respeto de las limitaciones, la exigencia las llama. Creo que la libertad creadora se agudiza por los limites de los materiales y cuanto más estrecho se hace el camino de los posibles, más fuerte se hace el brote creador.

 

 Un artista de la naturaleza

¿Habrá algo más hermoso que un gran castaño en flor alzando encima de su tronco una profusión de arabescos que desafían los cúmulos?/…/ Esos dibujos son frutos de escaladas de las que uno vuelve con la boca amarga, los ojos vaciados, el corazón encogido de haber bajado de sus cimas.

El dibujo es, para Henri Guérin, su nutriente primordial, una escritura natural, espontánea que lo coloca en un estado de trance, movilizando todos sus sentidos, para interrogar en el papel la esencia característica de un paisaje, de un árbol y para aprehender las emociones que animan el trazo –la sombra, estructura del día, valor oscuro y pleno que a menudo construye en la página los impulsos del blanco, poniendo orden en él.

Para él –ya lo señalábamos antes-,  el blanco es luz, luz de silencio y también, ausencia, espera, reserva.

 

Un artista de sombras y luces, vibraciones y movimiento

Tanto en sus dibujos como en sus acuarelas o en sus vidrieras, este juego de luces y sombras se manifiesta en este ordenamiento del trazo, de las pinceladas o de las teselas que adquieren vida en el papel o en le vidrio por su ritmo, su transparencia en una vibración cósmica.

 

A modo de conclusión, quisiéramos resaltar, como características de esta obra,

– la unidad entre proceso y resultado, que hace de ella una creación abierta, cambiante y viva, al ritmo de los cambios estacionales de la naturaleza, de las luces y de las sombras (lo pudimos apreciar en el vídeo, en particular en “Transparencias” y “árboles”), en simbiosis con el palpitar del follaje de sus árboles, al ritmo del crecimiento del trazo que le gana terreno a los espacios, en un combate de la sombra sobre la luz (el papel –espacio blanco- o el vidrio – espacio transparente).

– el rol importantísimo del material, del ojo, de la mano y del gesto para este  artista quedando impresos en la obra tal y como se subraya al final del vídeo, citando la frase siguiente del propio autor:

No me olvido nunca, cuando contemplo una obra ahora inmóvil y silenciosa, que nació de un hombre en movimiento, foco tumultuoso que movilizó todo su ser en la punta de un ojo, de una mano”.

la capacidad de este artista de dar cuenta de su proceso creador en unos escritos cuya belleza nace de la constancia de su labor artística y de la autenticidad de la meditación y del análisis que ésta ha generado en su itinerario espiritual.

 

 

Detalles

  • Fecha: 3 junio, 2020
  • Hora:
    7:00 pm - 8:00 pm CEST
  • Categoría de Evento:

Recinto

Detalles

  • Fecha: 3 junio, 2020
  • Hora:
    7:00 pm - 8:00 pm CEST
  • Categoría de Evento:

Recinto