A través de ella José Raya propuso un recorrido por la obra del artista, rastreando la presencia del arte griego y romano en la creación plástica del gran creador malagueño. Como pudimos ver, esa huella es constante, y a ella no es ajena tanto su convulsa vida amorosa como su vinculación vital y emocional con el mundo mediterráneo, pasando por su buen conocimiento de los museos europeos en los que se conservan obras pertenecientes a ese período.